Transporte
El bus
hasta el volcán
Son dos horas y media de camino, casi una de terracería, y casi siempre de madrugada. Estas son las reglas que hacen que el viaje salga bien para todos, y acá mismo podés contarnos qué hay que mejorar.
Reglas del bus
Ninguna es un capricho: cada una está por algo que ya pasó. Leerlas toma un minuto y evita que el viaje empiece mal.
No se come dentro del bus
El tramo de terracería tiene curvas cerradas y baches: una sola basta para que el desayuno termine en el piso o encima de alguien. Hacemos parada para comer antes de subir.
Los pies no van sobre los asientos
En ese asiento se sienta otra persona en el siguiente viaje, y vas a venir del volcán con las botas llenas de ceniza y lodo. Si querés estirarte, el pasillo está libre en las paradas.
Bebidas solo en recipiente que cierre
Un termo o una botella con tapa, sí. Un vaso abierto o un café de cartón, no: se derrama en la primera curva y el bus pasa el resto del viaje oliendo a eso.
La mochila grande va en la bodega
Arriba solo lo de mano: cámara, chumpa, agua. Una mochila de 60 litros en el pasillo bloquea la salida, y en el asiento le quita el lugar a alguien que pagó por él.
Nada de alcohol antes ni durante
Vas a subir a 3 976 metros en las próximas horas. El alcohol deshidrata y empeora el mal de altura, y quien llega tomado al punto de encuentro no sube: es una decisión de seguridad, no de reglamento.
No se fuma ni se vapea
Ni adentro ni con la ventana abierta. El humo se devuelve al bus y hay gente con asma que está por hacer el esfuerzo más grande del año.
Música con audífonos
La mitad del bus sale a las cuatro de la mañana y quiere dormir las dos horas de camino. Si querés compartir tu playlist, hay todo un campamento esperando arriba.
Sentado y con cinturón donde lo haya
Nadie viaja de pie ni en el pasillo. En el tramo de terracería el bus brinca de verdad, y un frenazo con alguien parado termina mal para esa persona y para la de adelante.
Al piloto no se le distrae
Va manejando de noche por un camino angosto con precipicio de un lado. Si necesitás algo, se lo pedís al guía; para eso va en el bus.
Si te mareás, avisá antes
No esperes a que sea tarde. Hay bolsas a bordo y el piloto puede parar en un lugar seguro. Decirlo a tiempo no da pena: limpiar el bus a media montaña sí.
La basura baja con vos
Lo que subiste al bus, bajalo. Es la misma regla que aplica en el volcán, y empieza acá: si no funciona en un asiento, menos va a funcionar en el campamento.
El bus sale a la hora
No espera. Detrás de esa hora hay un permiso de ingreso al parque, un campamento que montar y un atardecer que no se mueve. Llegá quince minutos antes al punto de encuentro.
El piloto y el guía mandan en el camino. Si te piden sentarte, bajar la música o guardar algo, es porque vieron algo que vos no ves desde tu asiento. Se hace primero y se pregunta después.
Contanos qué mejorar
Del bus, del piloto, de los horarios. Lo leemos todo y lo usamos para arreglar lo que haga falta. No necesitás dejar tu nombre: si preferís decirlo sin firmar, también sirve.
Gracias
Tu mensaje ya llegó al equipo de operaciones. Lo leemos todo, y lo que se repite es lo que arreglamos primero.
